A mitad de semana, el Circo Volador recibió un golpe de folklor europeo.

Dos potentes bandas alemanas de Alexander Krull se presentaron junto con la inigualable banda rusa Arkona el en la Ciudad de México.

Las puertas se abrieron poco antes de las 7 de la noche, y a los pocos minutos comenzó a tocar una banda que no estaba en el cartel, pero fue una buena sorpresa, Zamak. Esta banda mexicana lleva activa desde 1996, tocando un “Violent death metal”. Tienen una buena combinación de arreglos sencillos y complejos (principalmente por el bajo), que hacen que su música sea fácil de seguir incluso si es la primera vez que los escuchas, pero con un buen toque de tecnicismo que les añade otra capa a su sonido.  Se encargaron de encender la noche de inmediato.

El evento no fue en el escenario principal del Circo , sino en la parte del bar que es más pequeña, esta sección se llenó por completo. El bar del Circo; vende cerveza comercial y artesanal. Tomé una Porter   de la casa a un precio que me pareció justo. El staff de seguridad me pareció particularmente amable.

Poco después de que la primer banda terminara comenzó Atrocity , quien continuó con la velocidad y fuerza que la banda mexicana inició. Atrocity es una banda con mucha carrera y versatilidad, por lo que no es tan fácil generar una impresión certera de ellos si no los conoces, más aún cuando sus canciones más populares en medios de streaming son covers  de canciones pop; sin embargo, su setlist con canciones de diferentes álbumes (y sin covers)  permitió disfrutar tanto a los fans, como a los que no los conocen tanto.

 

Alexander (voz y lider) tomó un momento para contar al público que no había sido facil llegar al escenario. “Fue un viaje muy largo, no dormimos, tuvimos un poco de problemas para entrar al país, pero aquí estamos” También recordó que en su visita pasada, en el MXMFVIII el sonido se vino abajo, y aclaró efusivamente que esto no pasaría esta vez.

Durante dos de sus canciones los acompañaron dos vampirezas, a cargo de las modelos mexicanas Sam Vicario  y Kim Siniestra.

Durante el cambio de bandas fuí a la zona de merch, ya que me pidieron una camiseta de Arkona, fue una sorpresa ver que no había stands de las bandas. Había algunos vendedores locales con algunos artículos oficiales, pero no stands exclusivos de las bandas.

Pronto inició la banda que yo y muchos de la audiencia esperábamos ver, Arkona. Entraron con un intro solemne, pero la distorción de la guitarra y los golpes de la batería no tardaron en acompañar los guturales de Masha, la vocal y líder de la banda. Iniciaron fuerte, con canciones de Kob’ su último y más pesado álbum, aunque más tarde tocaron canciones más folk, como Заклятье  (encantamiento).

Después de un set con mucho folklor, intensidad, sentimiento y paganismo, cerraron con Зимушка (invierno), cantando la última parte a capella, después Masha agradeció al emotivo público, al mismo tiempo que los demás integrantes hacían gestos de agradecimiento.

La producción del evento fue buena, el staff se encargó de que la transición entre cada banda fuera rápida y el audio era bueno para lo pequeño del lugar. Nos hubiera gustado tener una mejor experiencia como prensa. La comunicación con la persona encargada fue mala, pero lo más lamentable fue que  una de las promotoras utilizó dos de los diseños de Cultura em Peso   para promocionar el evento y le borró el logotipo, una acción que demuestra una falta de respeto.

Para finalizar fue el turno de Leaves’ Eyes. Fue curioso ver a los mismos integrantes de Atrocity, pero ahora sin maquillaje, la única diferencia en la alineación era la vocal, Elina Siirala, y el bajista, que por alguna razón no tocó con Atrocity . Después  del Intro, tocaron la popular Chain of the Golden Horn.

Elina comentó que era la primera vez que venía a México, y que a pesar de no haber dormido la noche anterior, la energía y la actitud del público lo compensaba. Luego preguntó si queríamos escuchar algo nuevo y presentó una canción que no alcancé a escuchar el nombre, solo que hablaba de oscuridad. Al terminar, Krull destacó que esa canción se estaba estrenando en México, en Latinoamérica.

Quizás por ser mitad de semana, algunos del público no permaneció hasta el final, pero fue un muy buen set de canciones que mezclaban el sinfónico y el folk,  16 canciones, contando el Intro y el Outro, que con arreglos sinfónicos, temas de vikingos, vampiros y oscuridad mantuvieron al público energético.